Horror vacui

Estàndard

Horror vacui: Expressió llatina que significa ‘horror al buit’. Originalment expressa un concepte filosòfic; s’usa també en el món de l’art quan es fa referència a vasos de tal manera atapeïts de figures geomètriques que sembla que realment es tenia por de deixar algun espai buit. Actualment s’aplica en un sentit més general. 

És des d’aquest horror al buit que ens enfrontem a la mort. Des de la sensació d’haver deixat un espai en blanc on no hi hauria de ser. Quan se’ns encallen les paraules i els pensaments. I només hi ha el buit. A la cadira, al penjador, a la llista, en mi.

La mort és una trajectòria eterna, un vella coneguda però sovint amagada dins l’inconscient. Disfressada. Escombrada sota l’alfombra, perquè ens enfronta a la fragilitat de la nostra pròpia existència, dels nostres cossos, de la nostra eternitat. Descobrint-nos finits, prescindibles, oblidables. I això ens fa sentir vulnerables, i sols. I buits.

Aferrant-nos als moments vitals, als moments viscuts. Als records que se succeeixen l’un darrera l’altre per fer-nos creure importants, imprescindibles, influents. Negant-nos a la idea de perdre el nostre cos per convertir-nos en papallones que colpegen els vidres de les cases, quan els nens se’n van a dormir. Perquè aquests moments omplin espais, sense escriure punts ni comes. L’un darrera l’altre viscuts amb rapidesa per completar aquells fugaços moments de res.

Però quan ens enfrontem a la mort cara a cara, quan li veiem posar la mirada damunt d’algú, és quan prenem consciència de la nostra pròpia inconsistència. Sentim aquella necessitat vital de posar paraules al que estem vivint per poder-nos impregnar de cada instant, per petit que sigui. Embolcallar el nostre cos de les emocions que suren entre nosaltres. Parar el temps per respirar i seguir endavant. Assumir que som éssers finits, prescindibles i oblidables. I treballar per transportar al màxim nivell tots aquells petits retalls que confegeixen la vida de totes i cada una de les persones que ens envolten. I seguint-ne parlant, compartint el material, menjant mandonguilles i mantenint els seus noms a les nostres llistes.

Oferint un espai visible a tots aquells i aquelles que han marxat; per assegurar-nos que quan marxem nosaltres, la resta també ho farà.

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Dialogos III

Estàndard

Un día le pregunté a Diós porqué se había llevado a mi madre. Él se encogió de hombros y me respondió: Eres una niña oscura. Serás una Bruja. En otras vidas has muerto quemada en la hoguera. Tu útero sangra oscuro y rubí. Engendrarás cachorros tigres y lobos que correrán tus pasos. No se callarán. Por eso me llevé a tu madre. Para hacerte fuerte. Miré a ese Diós, que se decía ser el único, y le pregunté por mis hijxs. Los venideros. Tendrás un niño Sol – me respondió- trepará para llegar alto y llevará el nombre de las piedras. Se criará escéptico a cualquier creencia y dudará de la existencia del Mundo. Será dificil darle respuestas; pero os amareis con una fuerza que moverá montañas. 

Después vendran dos niñas. Fuertes y tenaces. Rubias como la luz y con la piel color de arena y miel. Serán dulces y ariscas como gatos. Correrán con la manada y hablarán con los animales. Sus risas refrescaran los valles y sus llantos harán temblar la Tierra. Trenzales el pelo, para que sean guerreras. – En ese momento decidi llamarlas Valkirias.

Cara a cara, ese Diós y yo nos quedamos en silencio. Él expectante, yo pensativa. 

-Entonces voy a renunciar a ti para encontrar en mi las respuestas- afirmé.

-Sí.

La oscuridad se cerró en torno a mi. No podia oír a mis ancestras. No escuchaba mis Musas. Sentada pensé en mis hijxs. El niño Sol y las Valkirias.

-Habrá un bebé que no vendrá porque se escurrirá entre tus piernas como un pez. Debes amarlo, también. Y agradecerle su existencia pues te va a señalar el camino. Solo un hombre valiente puede acompañarte, pues los cínicos y los miedosos quedaran en la sombra, estando a tu lado.- 

Yo, niña pequeña, oscura y sin sangre me lamenté por la perdida de una madre que se fué demasiado pronto. Y crecí corriendo descalza, alimentando la Tormenta y el Desierto. Sin saber que tambien había un Océano en mi. 

Parí tres cachorros y dejé irse al cuarto, tal como me había indicado un Diós en el que no creía. 

A mis 37 me convertí en ingrábida. Perdí un peso que me arrastraba y lloré en silencio sabiendome Niña Oscura, Bruja. Sabiendome Tormenta y Desierto. Floté. Levité. Lloré. Lloré a grandes bocanadas de pez. Abriendo la boca immensa para tomar aire. Sollozé hasta sentirme morir, convulsionando perversa, navegando entre el deseo, la pena y la alegria. Hasta que se me secaron las lágrimas. Entonces recordé todas mis muertes, una y otra vez. Renací más oscura que nunca. Sin tonos de gris ni blanco, de un negro azabache. Oliendo a fuego, a llamas. Oliendo a Bruja. Yo, Niña Oscura que sangra cada veintiocho días decidí conjurar a los Astros. Llamé a mis Musas. Amé mis Valkirias y mi niño Sol, hecho de Luz. Amé mis leonas y mis lobas. Amé mis gatos y mis perros. Me abrí en canal. Dejé escapar a mis Monstruos y supe donde queria estar. 

Le dije a Diós:- me he encontrado. Sé dónde estoy, y no es contigo.- decidí irme y Él me dejó marchar. Preferí ser hereje, pero me sentí Libre. Y en ese andar me enraicé en Nuestra casa, junto a ti.

Photo by RocHur

Valkiria

Estàndard

Yo he bajado a los infiernos. He sorteado las tres cabezas del Can Cervero y he cruzado la laguna Estigia, pagandole a Caronte su deseada moneda. He andado con las almas, que me han preguntado como estaba la vida en las alturas. He olido el azufre y me he mirado al espejo. Entonces, he tocado fondo. Me he quedado tumbada en el suelo, intentando soltar el mínimo aliento y llorando las lágrimas más negras que nunca han salido de mi cuerpo.  Y tendida en el pozo más oscuro que se habita en los infiernos he escuchado el

latido de mi corazón. Asincopado. Dolorido. Medio muerto y destripado. Derramando sangre por doquier. Mezclandome con el lodo mientras intentaba sonreir. Sobrevivir. No morir.

En la negación perpetua de la vida, viacrucis interminable de andares dolientes, he cruzado la mirada con un Hombre. Que me ha vestido de risas. Me ha entregado espadas y cuchillos. Me ha nombrado Valkiria con voz amorosa y ha procurado que mi alma se derramara como la luz del sol entrando por los ventanales. A deshora. Siempre tarde. Perdiendo el tiempo entre besos. 

Valkiria, me ha llamado. Porque ha visto mis pinturas de guerra. Mis armas más profundas. Me ha leído leona protectora de sus cachorros, que ahora son uno más. Y se ha sentado a mi lado, esperando a empezar nuestra gran victoria.

Robando(te)

Estàndard

La próxima vez que me mires, cabalgaré al galope los ríos. Seré yo más Yo que nunca. Fría, mojada y rebelde. Llevaré el pelo suelto y una sonrisa en los labios, porque habré conquistado el mundo y las lluvias caeran al son de mis poemas, como recitando versos. 
La próxima vez que me mires, treparé montañas sin árboles. Seré la Tormenta más dura que habrá caído en tu cuerpo. Desplegaré rayos y truenos como si fueran carcajadas para que me oigas reír.

La próxima vez que me mires, danzaré descalza en la arena y me enraizaré en el suelo. Mis manos tocaran el cielo y me creceran hojas tiernas en las puntas de los dedos. Poseeré la sabiduría de los árboles y mi corteza sabrá a licor de flores.

La próxima vez que me mires, gritaré des del alma tu nombre. Con la boca cerrada y el cuerpo abierto en canal, dejando huir los demonios que me persiguen y me habitan. Escampándolos por el mundo como sombras oscuras que van a tener que esconderse en otros lugares.

Por que la próxima vez que me mires yo seré Una. Seré Otra. Habré galopado ríos, subido montañas, danzado desiertos y gritado nombres. Me habré convertido en Tormenta y habré conquistado el Mundo. Y mi sonrisa llevará escrita la palabra Libertad.


Photo by Roc H. Dalmases

Resilience

Estàndard

Me escribo palabras con tinta indeleble. Marco mi piel con fines terapeuticos para recordar quien soy. Vivo catarsis convulsas que me empujan a escribirme para sentirme un lienzo en blanco capaz de sobrevivirlo todo. Me dejo perforar por agujas que atrapan mis poros, llenandolos de doloroso placer. Erizando mi vello como un orgasmo oscuro que se repite una y otra vez. Me escribo sílabas, fonemas y acentos. Dibujados entre olas que me recuerdan que mi cuerpo es mío, aunque te lo ceda en pequeños momentos. Oliendo mi tinta y repasando con tu lengua las bellas palabras que me definen. 

Porque me escribo para sentirme como un diccionario. Para que cuando me desnudes solo puedas leerme. Para hipnotizarte con la unión de mis grafias tan pulcras, tan delicadas. Para que quieras amarme con esos extraños dibujos que me conforman y que a veces aún te sorprenden. 

Repasalos con tus dedos, con tus manos y con tus ojos. Voy a quedarme quieta para que me mires de arriba a abajo mientras te sorprende la ortografía. Porque quiero mancharte de tinta el cuerpo. Que te trepen mis palabras y te colonizen la mente, como la hiedra. Quiero que te traspasen mis verbos y mis interrogantes. Que se te anuden en el estómago y necesites más. Más besos, más tinta imborrable. Más nombres para que me definan. Más piel sobre la que escribirme cuentos enteros.

Porque voy a escribirme los surcos, los pliegues y las estrias. Voy a pintarme entera.

Observame bien, hombre de Tierra, porque quizas la proxima vez que me veas ya llevaré escritas ocho palabras más. 

Diuen que estimar és bonic

Estàndard

Torno a vestir-me la pell amb escates que brillen quan els toca el fugaç sol de l’hivern. Perquè ja neix la primavera a dins meu, on floreixen poncelles blau lapizlàtzuli. O blau Montserrat. O blau, simplement. I he sentit brotar les fulles pel meu cos quan tot era en blanc i negre. Perquè m’he abandonat al teu cos, que és el meu. Perquè els astres s’alinien, a vegades; fent que l’Univers confabuli a favor nostre, i puguem veure el mar des d’on estem, encara que sigui de nit. O jugant amb nosaltres i provocant un eclipsi de Lluna mentre passa el cometa Halley, però tu i jo estem massa enfeinats per adonar-nos-en.

Han caigut les barreres, les muralles i totes les armadures que portava edificades d’anys passats. On el dolor era punyent. I ara em brota la rialla sota les teves mans i les Muses criden eufòriques. I aplaudeixen més fort del que jo crido, encara que no les senti ningú. Perquè em canten cançons a l’orella mentre xiuxiuegen que estic perduda, tot i que torno a ser més jo que mai. I em retornen les paraules que havien estat escapçades pel dolor i la pena: Escriu! Em criden pletòriques. Escriu! Transforma aquest riu que et neix a dins en boniques paraules! Fes brotar les fulles verdes i canvia la pell morta que et cobria per belles escates de colors que brillin amb el Sol.

Mentre jo em concentro per convertir-me en riu o en vent i volar al teu costat com una dent de lleó. Perquè diuen, que estimar és bonic. I si és així, estimem-nos! 

Ales

Estàndard

Avui t’acariciava el cos petit i et sentia tan meva com abans. Amb l’anyorança d’haver-te dut al ventre. Asseguda a la meva falda m’has demanat que et fregués la pell, que estaves cansada i, mentre en silenci miravem l’espai buit del més enllà en un tren on hi feia massa calor, te m’has arraulit al damunt amb aquella fragilitat que teniu els que us sabeu grans.I jo, que et resseguia la columna vertebral tan perfectament construïda dins meu, he recordat com et movies en les meves entranyes convertint-me en un omnibús. I he vist als teus germans, asseguts en silenci al meu costat. Aquells que et van obrir el camí. Els que em van ensenyar a estimar de veritat, amb aquell amor punyent que estreny al cor i no saps si plores d’alegria o de por. Però que plores, al cap i a la fi. Plores perquè el cor no et cap a dins del pit; perquè estimes fins a les profunditats més foques, fins als forats més profunds. Perquè estimes amb un amor desconegut que neix de tan endins que no el tenies per mà, i sovint et desborda.

Repenjada als meus braços, amb el pes mort del cansament que t’acompanyava t’he vist tan meva! Com aquell a qui li pertany allò que sap que és seu, i de ningú més. Perquè no cediré ni un centímetre de la teva pell puntejada de pigues a ningú que no juri estimar-te per damunt de totes les coses que habiten a la Terra. I lluitaré batalles, si cal. Sense rendir-me davant l’esforç i el cansament. Seré tenaç, obsecada i constant. Quasi disciplinada. Amb les meves graelles i els meus càlculs. Plegant i desplegant estratègies per tu i pels teus germans. Perquè us desitjo veure créixer lliures i feliços, amb el poder d’aquells que prenen decisions, encertades o no, i que n’assumeixen totes les conseqüències. Com els adults que poden moure el món i convertir-lo en un lloc millor.

I m’ofereixo a vosaltres, amb cada una de les cèl.lules del meu cos, tan vostre com meu. Donant-me a cada minut, a cada passa, a cada instant per oferir-vos a la vida, desplegant aquestes ales tendres que us ajudaran a volar alt, fins al Sol; sabent que podreu venir a jeure al meu costat per llepar-vos les ferides del desamor cada vegada que en sentiu la necessitat. Perquè estaré aqui, per vosaltres, sempre.